La desilusión en el otro punto de Europa
19 de septiembre de 2017


Final de mi carrera en el conservatorio superior y mi mudanza a Córdoba

¿Lo intento otra vez? Me encanta, me llena, me apasiona... La música clásica. Pero la puerta a su mundo seguirá cerrada para mí.

(Terminando mi carrera superior, las vistas a la ciudad desde el castillo de Ljubljana)

A finales de mi carrera en el conservatorio superior pasé por un gran palo. Hacía años que rechacé participar en los concursos nacionales, teniendo en cuenta que podía prever los resultados sin ser una gran vidente. Era una batalla perdida, seguían ganando los mismos, hicieran lo que hicieran, tocaran lo que tocaran. Antes de presentarme en mi concierto final para terminar la carrera me animé. Tenía ciertas ideas de seguir estudiando después de terminar esa carrera y me tomé los ensayos más en serio que nunca. Tocaba un precioso concierto que nunca tocó nadie más en ese conservatorio. Decidí presentarme en una audición para tocar como solista con la orquesta. En ningún momento me hice ilusiones pensando en que lo iba a ganar, pero pensé “hay tres premios y puede que consiga alguno.” Entré a la sala, llena de compañeros con malas caras. Hice una maravillosa interpretación y las malas caras cambiaron a expresión de sorpresa. Semanas después seguía recibiendo felicitaciones por la actuación, aunque, obviamente, la audición la ganaron los mismos tres de siempre. Estaba realmente decepcionada. Ni siquera tanto por mí misma, sino por todos los compañeros en general. ¿En serio son buenos nada más que esos tres? ¿El hijo de un profesor del conservatorio y dos hijas de otros dos profesores? ¿¿Cada año son buenos nada más que ellos tres?? Pero, ¿¿¿de verdad??? ¿No era suficiente que hubieran tenido su oportunidad el año pasado y también el año anterior?

Para colmo me atreví a hacer un comentario “en público” y una de ellas, la hija de un profesor, dejó de hablarme para siempre. En ese momento me gané en el mundo de la música clásica de Eslovenia unos cuantos enemigos.

Aprendí dos lecciones (la primera la tenía medio consciente de antes). 1. Si no tienes el apellido adecuado, olvídate de tener tus oportunidades. 2. Las verdades duelen. Si te atreves a decir lo que piensas, el que se da por aludido estará herido.

En ese mundillo está realmente mal visto decir lo que piensas. Ojalá me hubieran educado para que fuera así mi carácter, callarme y no decir nada. Pero, lamentablemente, no soy así.

***

El último año de mi carrera lo dediqué a viajar por Europa y buscar un conservatorio, dónde podría seguir estudiando. Quería encontrar un programa de estudios de otros estilos de música, para aprender otros estilos, aparte de música clásica. Encontré el programa que más me gustaba, que iba a empezar el curso siguiente e iba a abarcar todos los estilos del mundo. Aunque hice la prueba en Finlandia, me destinaron a uno de los tres conservatorios que iba a ejecutar el programa; a Dinamarca. El día que me llamó un miembro del jurado para darme las noticias, me ofreció otra posibilidad: esperar un año más para matricularme a un curso en su conservatorio en Nueva Orleans. Después de pensarmelo un poco, tuve que descartar esa opción, en parte por no querer esperar un año, en parte por cuestiones económica y en parte porque ya quería mudarme de casa de mis padres para vivir una vida más independiente.

Un par de meses después terminé mi carrera en Ljubljana con nota excelente. Me concedieron una buena beca para seguir estudiando en el extranjero. Tras el verano cogí un avión para Dinamarca y una semana más tarde llegó mi equipaje, preparado para pasar dos años en Dinamarca. Los primeros seminarios fueron una gran decepción para mí. Quería dedicarme a estudiar ciertos estilos musicales que me gustaban, mientras que allí se centraron en otros estilos totalmente diferentes, cosa que no me la habían explicado cuando me aceptaron al programa. Intenté hablar con ellos, intentamos cambiarme de programa para que entrara al doctorado de música clásica, pero fue imposible, ya era tarde.

Pasé una semana más en Dinamarca, totalmente desesperada. ¿Qué va a ser de mi? Me dedico un año entero a buscar por los conservatorios para esto, ¿para volver a mi casa? ¿Voy a renunciar a la beca ahora que la he conseguido? Y la pregunta más importante de todas: ¿Qué voy a hacer en mi casa una vez que vuelva? Por supuesto tenía que volver a casa de mis padres. El curso ya había empezado y por supuesto los puestos de trabajo para ser profesora ya no estaban libres. También tenía un problema con mi voluminoso equipaje con el que no me dejarían subirme a ningún avión. Parecía imposible salir de allí con todas mi cosas. Por suerte, tras días de busqueda, encontré una empresa de transporte que tenía un camión de transporte cerca. Podría subirme al camión y atravesar Europa con el camionero.

La historia con el camionero podría ser una propia entrada del blog… Pero ya había historias de acoso y habrá historias de machismo… así que me lo reservo para mí misma. En fin, llegué entera.

Cuando volví a mi casa, mi mundo se me rompió en pedazos. Todo lo que había planificado se desvaneció. Mi carrera nueva, mi idea sobre mi futuro, la beca que había conseguido, de repente me encontraba de nuevo bajo el mismo techo con mis padres que estaban bastante furiosos conmigo por haber dejado la carrera. No paraba de llorar. Me encontraba realmente perdida.

Para colmo, mi amiga más cercana decidió mudarse de Ljubljana. Iba a España, a Córdoba, para pasar allí unos años, aprendiendo español y guitarra flamenca. Por un momento pensé que podía acompañarla, pero no quise meterme en sus planes. Pero después de su partida me sentí aún más sola que nunca. De pronto decidí. Desde siempre quería aprender español. Los ahorros que tenía para estudiar en Dinamarca podrían ayudarme para pasar unos meses en España y aprender algo de esa lengua tan bonita. Pensé en mudarme cerca de mi amiga, a Sevilla, para no elegir exactamente la misma ciudad, pero fue ella quien me dijo que sin saber nada de español iba a ser muy difícil sobrevivir los primeros meses.

Así que estaba claro, tenía que ir a Córdoba.


Comentarios (13)

Agustin 2017-09-19

Y Córdoba te sigue echando de menos...

Juan 2017-09-19

Y que pasó en Córdoba? Me e quedado con la intriga 😕

Eduardo (Torremolinos) 2017-09-19

Trotamundos Klara, asi te podriamos denominar. No obstante, de alguna manera me tienen engachado tus relatos. Por cierto, soy un enamorado de Escandinavia

Angel Mesa Macias 2017-09-19

Fuiste muy valiente klara, y espero que todo en la vida te vaya muy bien, Cordoba siempre siempre te querra y aunque no lo creas tienes mas de una puerta abierta aqui, te queremos Klara

Voyager 2017-09-19

Córdoba te echa de menos...la puerta del puente no es lo mismo sin tu música.

Javier Pardini 2017-09-19

Tuve la suerte de disfrutar de tu música junto a mi hija pequeña en una escapada a Córdoba, bajo el arco junto al puente... su cara de asombro era indescriptible... totalmente cautivada... te compramos un cd... y desde aquél día, hace mas de tres años, se ha convertido en la banda sonora de nuestro coche... puede sonar egoista, pero me alegro que la vida, que tu amor por la música, te haya traido a Cordoba... y tengamos la suerte de disfrutar de ella en esa fantástica ciudad y en ese maravilloso marco... te deseo la mejor de las suertes y que sigamos disfrutando y deleitandonos de tus acordes, de tu musica... saludos desde Málaga.

Jose Maria 2017-09-19

Enhorabuena por elegir esta ciudad. Es un privilegio contar con una artista como tú.

Maria Del Carmen Garcia Sepulveda 2017-09-20

Fue toda una suerte para los cordobeses

BORJA 2017-09-20

Siempre te admiré, siempre te miré y todo AFOCO TE QUIERE. Seguirás siendo nuestra musa gitana y si el gran JULIO viviera, seguro te pintaba en la Puerta del Puente

Claudio 2017-09-20

Querida Klara, acabo de leer tu escrito, te comprendo perfectamente, mas no te rindas. Eres una persona empeñosa, dedicada, ordenada, no dudes, que llegaras a cumplir todas tus metas. Como tu escribes, la vida es una costante lucha, y cuanto mas esfuerzo necesitamos para lograr, mas gratificante será la victoria para ti. Sigue siempre por el camino corecto y veras que cada dia la distancia será mas pequeña y llegaras al final con la frente muy en alto y ahi disfrutaras de tu personal triunfo. No te desanimes, ten siempre los animos arriba, y recuerda que te aprecio mucho, si hay algo que yo pueda hacer por ti no dudes en confiar en mi amisdad sincera. Un abrazo desde Italy, mucha suerte artista.

Salvador Gregorio 2017-09-20

A los que te hemos conocido en Córdoba nos queda un limpio y bonito recuerdo. Gracias por pasar por aquí­. Dejaste huella

Gus Gracia 2017-09-20

Que ganas de leer la próxima entrada al blog. Y que rabia haber perdido un tesoro como tú en Córdoba.

Rafi 2017-09-22

Klara ,Córdoba te echa de menos,el arco del triunfo esta triste sin ti. Me dio alegrí­a oí­rte tocar en Nerja Te escucho en mi casa, tengo tres CD tuyos

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